Materazzi o la provocación como algo cotidiano
Marco Materazzi se retirará, más pronto que tarde, con un Mundial, varias Copas de Italia y bastantes ’scudetti’. También lo hará dejando un legado amargo de provocaciones, entradas violentas o insultos. Aún así, es un ídolo en Milán, algo que dice mucho cómo está el Calcio.
En el derbi por excelencia de Lombardía, el Inter se impuso por 2-0 al Milán y aumentó su ventaja a nueve puntos, con un partido menos para los de Leonardo. Scudetto casi sentenciado gracias a los tantos de Diego Milito y Pandev y también Julio César, que paró un penalti a Ronaldinho en los últimos instantes del choque.
Cuando el árbitro pitó el final, Mourinho saltó de alegría y sus pupilos del Inter lo celebraron como si ya hubiera acabado la temporada. Quien más lo festejó fue un futbolista peculiar que no jugó un solo minuto: Marco Materazzi. El central saltó al campo con una máscara de Berlusconi, la persona como más poder del país. Un acto provocativo, muy lejos de la elegancia y del ejemplo que debe mostrar el futuro campeón de Italia. Lo curioso es que Materazzi no entiende de esto y sí de la provocación como algo cotidiano. Zidane sabe algo de esto. Pregúntenle a él.
Compartelo: |































Comments
Escribe aquí...
y si quieres que aparezca tu foto, consigue un gravatar!