Benzemá, el deseado

February 22, 2009 by ismael  
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Karim Benzemá es uno de los delanteros con más proyección del mundo. Tanto, que Real Madrid y Barcelona suenan como posibles destinos para la próxima temporada. ¿Qué es lo que tiene este delantero para ser tentado por dos gigantes de Europa? Es rápido, es potente, tiene una pegada demoledora y es capaz de fabricarse él solo una ocasión de gol a partir del pase más intrascendente. Karim Benzemá es hoy por hoy uno de los delanteros más codiciados. Su manera de jugar recuerda al mejor Ronaldo, el máximo goleador de la historia de los mundiales. ¿Es una comparación exagerada? En la revista FUTBOLISTA LIFE nos hemos propuesto analizar las claves del juego del francés.

No te pierdas el análisis de Benzemá en el número 71 de FUTBOLISTA LIFE, a la venta a partir del martes 24 de febrero.

Del Piero: El alma de la Juventus

December 4, 2008 by julio  
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Aún se encuentra en activo y ya ostenta la categoría de mito juventino. El espíritu clásico de la ‘vieja dama’ traspira por todos los poros de la piel de un jugador que se vistió la casaca blanquinegra cuando era un niño y que a lo largo de una década ha contribuido como pocos a que la leyenda de la Juve siga creciendo.

Muchos dicen que ahora mismo es una sombra de lo que fue, pero en la Juventus de Turín, uno de los clubes más importantes del mundo, nadie discute su vital importancia dentro del equipo. Del Piero es el jugador más representativo de los blanquinegros durante la última década y en Delle Alpi no se duda de su peso en el club tanto en el plano futbolístico como en el emocional. Cuando él juega, la ‘vecchia signora’ juega. El ‘príncipe’ juventino ha sobrevivido a varias crisis y ha protagonizado incontables momentos épicos, aunque en los últimos tiempos su estrella ha ido perdiendo fulgor. Con Alex, la Juventus ha disfrutado de uno de los jugadores más imaginativos que han surgido en Italia en los últimos tiempos, además de un hombre comprometido con la causa, ganador irredento y cabecilla del grupo.

Alessandro Del Piero nació hace treinta años en Conegliano, una localidad al norte de Italia. Desde muy pequeño y animado por su hermano Stéfano mostró grandes actitudes para el fútbol. Aunque su madre prefería que jugara de portero, tras sufrir varias enfermedades por pasar demasiado tiempo jugando, el propio Stéfano la convenció para que le dejara jugar de delantero. Con sólo 16 años, el Pádova de la Serie B se fijó en él y dos temporadas después, el joven delantero cumplía su gran sueño fichar por la Juventus de Turín, el club donde había brillado el gran ídolo futbolístico de su infancia; el galo Michel Platini. Alex llegó a Delle Alpi Como blanquinegro, Del Piero no tarda en ir haciéndose un hueco en las alineaciones. Suplente habitual de Roberto Baggio, la ‘Veccia signora’ decide desprenderse de Roby y darle la alternativa a Del Piero, que hereda el mítico dorsal número ‘10’. La mejor versión del delantero italiano se verá en 1996, cuando llevó a la Juventus a lograr su segunda Copa de Europa tras imponerse en la final al Ajax. En ese momento, ya era un habitual en las convocatorias de la selección azurra. Los siguientes años, Del Piero mantiene su status de superestrella, aunque sufre dos dolorosas derrotas en las finales de la Champions del 97 y el 98 y tampoco brilla en el Mundial de Francia. Poco después, las lesiones se empiezan a cruzar en su carrera y sufre una grave lesión de ligamentos cruzados que frena en seco su trayectoria.

El regreso del capitán juventino es vital para que su equipo conquiste dos Scudettos, pero muchos dirían que había perdido para siempre la chispa que tenía antes de lesionarse. De todos modos, el genial atacante transalpino sigue engordando año tras año sus estadísticas tanto en la Juve como en la selección italiana, aunque es cierto que su importancia ha ido descendiendo poco a poco en ambos combinados. Con la treintena ya cumplida, el ‘príncipe’ de Delle Alpi intentará ponerle un broche de oro a su gran trayectoria con un gran título.

A pesar de que el capitán de la Juventus no está viviendo sus mejores momentos futbolísticos en los últimos años, su fama continúa intacta. No en vano, el ‘10’ blanquinegro es el quinto jugador del mundo que más dinero ingresa según la revista France Football. El delantero italiano ingresa al año 10,1 millones de euros, de los cuales la mitad corresponden a la ficha que le paga su club, y la otra mitad a lo que gana en concepto de publicidad y cualquier tipo de operación comercial. Del Piero sólo está superado en esta lista por Beckham (22,4 millones), Ronaldo (16,5 millones), Zidane (14 millones) y Vieri (11,1 millones).

(Publicado en el número 10 de FUTBOLISTA)

Van Nistelrooy: De profesión, goleador

December 4, 2008 by julio  
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No es Van Basten ni necesita serlo. Con un estilo propio, Van Nistelrooy se ha ganado a pulso formar parte del exclusivo círculo de los mejores arietes del mundo. ‘Van the Man’ es uno de los últimos de su especie, un depredador del área en constante busca de presas.

Algunas personas están predestinadas a hacer algo desde su nacimiento; este puede ser el caso de Ruud Van Nistelrooy, un futbolista que disfruta de un don único para marcar goles. El ‘bombardero’ holandés no fue un niño prodigio que destapara su tarro de las esencias antes de la veintena, sino que fue puliendo su fútbol año a año hasta alcanzar el nivel necesario para llegar al Manchester United en 2001. En Old Trafford y con el mítico ‘10’ a sus espaldas, Van Nistelrooy se transfiguró en una máquina de hinchar su cuenta de goles. Excelente atleta, rápido y potente físicamente, practicar gimnasia en la infancia le ha proporcionado una excepcional agilidad que aprovecha a la hora de rematar. El ‘Rey Midas’ hecho delantero, convierte en gol todo lo que toca. Ahora, compartiendo delantera con un fenómeno como Wayne Rooney, Ruud tiene un heredero al que confiarle todos sus secretos de área.

Van Nistelrooy nació en Oss, un pueblo al sur de Holanda y desde pequeño estuvo interesado en el deporte, practicando varios, aunque destacara principalmente en el fútbol. Destacó jugando en la defensa, y con 17 años, el Den Bosch de Segunda División llamó a su puerta. Allí, Ruud siguió progresando como jugador y adelantó su posición a la de media punta. Tras cuatro años, dio el salto a Primera de la mano del Heerenveen, donde comenzó a jugar como delantero centro y llamó la atención de uno de los grandes conjuntos holandeses; el PSV Eindhoven, donde llegó como una joven promesa que debía seguir mejorando.

El ariete holandés saltó a la fama poco tiempo después de debutar con el PSV, tras lograr un hat-trick ante el Sparta, y poco después accedería también a la internacionalidad con la ‘orange’. Esa misma temporada, Van Nistelrooy acabaría como máximo goleador de la liga holandesa con 31 dianas y lograría la bota de plata europea. La siguiente campaña no hace sino confirmar al ‘9’ tulipán como uno de los mejores de Europa. Varios grandes equipos llamaban con insistencia a su puerta, pero era Alex Ferguson del Manchester United quién más fuerte apostaba por su fichaje. En abril de 2000, con el contrato a punto de firmarse, los médicos del Manchester detectaron una lesión en una rodilla que se confirmaría poco después cuando en un entrenamiento, Ruud se rompía el ligamento quedando fuera de la Eurocopa.

Tras superar el duro proceso de rehabilitación, Van Nistelrooy regresó y volvió a golear con el PSV. Ferguson seguía creyendo en sus posibilidades y no dudó en firmarle en Abril de 2001 por una importante cantidad económica, a pesar de lo reciente de su lesión. Su confianza fue devuelta con creces, puesto que desde su llegada a Old Trafford, Van Nistelrooy aumentó sus prestaciones hasta convertirse actualmente en el futbolista más importante de la plantilla y batir con la camiseta de los ‘diablos rojos’ records vigentes desde hacía décadas.

Ruud Van Nistelrooy es un verdadero especialista en pulverizar récords goleadores. Hace poco tiempo, el punta holandés logró cuatro tantos en un encuentro de Champions League ante el Sparta Praga, algo que sólo habían logrado Van Basten, Prso y Simone Inzaghi. Además, hace ya algún tiempo que acabó con la marca de goles en competiciones internacionales con el Manchester de Dennis Law y ha logrado en dos ocasiones proclamarse máximo goleador de la Champions League.

(Publicado en el número 9 de FUTBOLISTA)

 

Ronaldo: la bestia quiere más

December 4, 2008 by julio  
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Extraterreste, fenómeno, bestia, martillo pilón, mánada de búfalos… son algunos de los calificativos que se le han aplicado al delantero más resolutivo del mundo. Ronaldo tiene todas las condiciones para pasar a la historia como uno de los ‘nueves’ más letales.

Ronaldo Luiz Nazario Da Lima vive uno de los momentos más brillantes de su carrera. El incomparable delantero ha encontrado el hábitat ideal para su peculiar manera de ver el fútbol en el Real Madrid, una suma de talentos donde no es necesario que se desgaste en labores defensivas. Sólo se le exige que haga lo que mejor sabe hacer; marcar goles y aterrorizar a las defensas rivales. ‘Ronie’ ha nacido para golear. Sus condiciones físicas y técnicas así lo demuestran: ningún otro jugador en el mundo tiene un tren inferior con la suficiente potencia para realizar diez sprints en un encuentro a velocidad extrema y casi en frío sin sufrir una rotura, nadie tiene sangre helada en las venas para pisar área y batir al guardameta sin inmutarse, nadie infunde esa sensación de miedo en las defensas contrarias cada vez que encara. En definitiva, estamos ante el ariete más decisivo del planeta.

Como casi todos los grandes futbolistas brasileños, Ronaldo comenzó a jugar al fútbol en uno de los barrios más pobres del país, Bento Ribeiro. Miembro de una familia humilde, comienza a jugar en un equipo a los diez años, aunque en una cancha de fútbol sala. Comienza como portero, pero pronto se da cuenta que lo suyo es celebrar los goles en lugar de evitarlos. Tras una paso fulgurante por el Sao Cristovao y el Cruceiro, Ronaldo da el salto a Europa de la mano del PSV holandés, el mismo que llevó a Romario al viejo continente. Sus dos años en Holanda son espectaculares y le sirven para que el Barça le fiche por quince millones de euros, la cifra más grande que se había pagado en toda la historia.

Su única campaña como blaugrana es inigualable; marca 35 tantos en Liga y gana la Copa y la Recopa, pero sus problemas con la directiva provocan su marcha a italia, concretamente al Inter de Milán. Su primera temporada en San Siro cumple con las expectativas, ya que Ronaldo marca 25 tantos y su equipo gana la Copa de la UEFA. Además, le conceden su primer balón de oro. Tras la decepción del fracaso brasileño en la final del Mundial, su segunda temporada en Italia es más mediocre, aunque ronda la veintena de goles. La llegada de Lippi al banquillo interista le hace perder protagonismo, pero eso no es lo peor de esa campaña, ya que sufre una lesión que le mantiene casi dos años apartado de los terrenos de juego, especulándose incluso con que nunca podría volver a jugar.

Ronaldo regresa en el año 2002 a tiempo de ser convocado para el Mundial de Corea y Japón, donde se produjo el milagro de su recuperación para el mundo del fútbol. Poco después, ‘Ronie’ manifestaba que no se encontraba feliz en el Inter con Héctor Cúper en el banquillo y se confirma su llegada al Real Madrid, como tercer fichaje ‘galáctico’ de Florentino Pérez. En Concha Espina, el ariete brasileño logró la primera liga de su carrera, pero sigue esperando levantar el último gran título que no posee; la Copa de Europa. Sus goles serán claves para que el conjunto blanco consiga el que sería su décimo cetro continental.

Ronaldo no ha olvidado lo mal que lo pasó en su infancia debido a la pobreza de su entorno, uno de los barrios más pobres de Rio de Janeiro. Por ello, el crack brasileño colabora con numerosas causas que buscan mejorar de alguna u otra manera el mundo. El delantero es embajador de buena voluntad de la ONU y colabora en un programa para erradicar el hambre infantil en todo el mundo. Además, participa activamente en actividades de otras organizaciones como Cruz Roja o Médicos Sin Fronteras. Ronaldo quiere aprovechar su fama y lo bien que le ha ido en su carrera deportiva para ayudar a personas que lo necesitan.
(Publicado en el número 8 de FUTBOLISTA)

Vieira: la solución imposible del Real Madrid

December 4, 2008 by julio  
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Posiblemente es el mejor medio centro del mundo por sus inalcanzables condiciones. A su prodigioso físico africano le une una excelente disciplina táctica y una notable capacidad organizativa. El efecto multiplicador de su juego convierte en mejores a todos sus compañeros. Con Vieira, el Madrid podría dormir tranquilo.

Ya el pasado verano Patrick Vieira estuvo muy cerca de firmar por el Real Madrid. De hecho, en el club de Concha Espina sabían que con su incorporación se solucionarían gran parte de los problemas que se arrastran desde hace varios años en la línea medular. En las oficinas del Bernabéu tienen claro que la potencia y calidad de este ‘gigante’ senegalés convertirían a su equipo de finos estilistas en una máquina muy difícil de parar. Mientras, Vieira sigue impartiendo clases magistrales ‘caudillaje futbolístico en Highbury, el estadio donde le acogieron tras salir por la puerta de atrás del destructivo fútbol italiano. En Londres, el francés es idolatrado hasta la veneración por una grada que sabe que uno de los motivos (quizás el primordial) de la grandeza de su equipo en la última década es contar con ese excepcional futbolista que combate sin descanso en el centro del campo, pero que también es capaz de aparecer con solvencia tanto en la retaguardia como incorporándose al ataque.

Desde su más tierna infancia, Patrick Vieira prefería jugar al fútbol con una pelota de plástico a cualquier otra cosa en el mundo. Nacido en Dakar (Senegal), se trasladó junto con su familia a Francia cuando sólo tenía nueve años, para proseguir con su evolución tanto humana como futbolística. En poco tiempo, la cantera del Cannes (una de las más prestigiosas del país de la que salieron, entre otros, Zidane o Micoud) se fijó en él y le incorporó a sus categorías inferiores. No tardó mucho en debutar con el primer equipo; lo hizo con sólo diecisiete años. Todo el mundo le señalaba como la mayor perla del fútbol francés, y los grandes europeos se apresuraron a seguir sus pasos. Finalmente, mediada la temporada 1995/96, el Milán se hacía con sus servicios, aunque muchos aconsejaron al jugador que no abandonara tan pronto Francia.

El breve periplo de Patrick Vieira por el fútbol italiano no pudo ser más negativo para el jugador. A pesar de que los ‘rossoneri’ se hicieron con el Scudetto, el medio centro francés sólo disputó dos encuentros, y su proyección se vio cortada bruscamente por un entrenador (Fabio Capello) que nunca le mostró la confianza que todo joven futbolista necesita para asentarse en un fútbol tan complicado como el italiano. Su año había sido pésimo y había firmado un contrato largo con el club presidido por Berlusconi, así que las perspectivas de futuro para Vieira eran oscuras.

Fue entonces cuando Arsene Wenger, recién llegado al Arsenal, le llamó para que se sumara a su nuevo proyecto. El jugador no lo dudó y abandonó Italia para llegar a Londres por una cantidad de dinero pequeña. Los aficionados de Highbury no le recibieron como un salvador, más bien le ignoraron en un principio. Pero pronto, con su mentor en el banquillo y algunos compatriotas en la cancha (Petit), Vieira destapó ese juego de derroche físico, trabajo sin descanso y potencia en cada acción. La afición londinense, que suele rendirse ante aquellos futbolistas que se dejan la piel en el campo, no tardó en erigirle como su ídolo. Con el senegalés mandando en la medular, el Arsenal pugnó con el Manchester por el dominio en Inglaterra y se adjudicó varios títulos. Además, sus buenas actuaciones le valieron para ser fijo en la selección francesa, donde ganaría el Mundial (1998) y la Eurocopa (2000).

Patrick Vieira tuvo el honor de disputar unos minutos en la gran final que enfrentó a Francia con Brasil en el Parque de los Príncipes de París, con Zidane como gran protagonista tras marcar dos de los tres goles de su equipo. El medio centro sustituyó a Djorkaeff en la segunda parte tras la expulsión de Desailly, por el miedo de Aime Jacquet a que la selección brasileña aún pudiera reaccionar. Aunque no tuvo demasiadas oportunidades de demostrar su valía a nivel internacional en la competición de selecciones más atractiva del mundo, Vieira tuvo el honor de encontrarse sobre el terreno de juego en el encuentro más importante de la historia de Francia.

(Publicado en el número 7 de FUTBOLISTA)

Owen: llega el chico de oro

December 4, 2008 by julio  
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Owen es el delantero moderno por excelencia; con un instinto aniquilador de área muy desarrollado, arracada explosiva y control absoluto del esférico. Ahora, el balón de oro de 2001 quiere agrandar aún más su leyenda en el césped del Bernabéu.

Probablemente es el mejor jugador de la historia del Liverpool, pero no acabará su carrera vistiendo la camiseta de los ‘reds’. Michael Owen, el penúltimo niño prodigio del fútbol inglés (el último es Rooney), ha preferido enrolarse en las filas del Real Madrid, un equipo que deja una estela luminosa allí por donde pasa, para lograr los títulos que en Anfield divisaba desde la lejanía. El eléctrico delantero sigue, un año después, el mismo camino que tomó su compatriota y amigo David Beckham con la intención de demostrar que los mejores peloteros británicos también pueden brillar lejos de las islas. Owen es, a día de hoy, uno de los atacantes más veloces del planeta, y ahora, enfundándose el ‘11’ merengue, que en su día vistió entre otros Gento, intentará que su fútbol directo e incisivo crezca aún más. Con el joven punta inglés, el conjunto blanco completa un póker de delanteros difícil de igualar, en el que los otros tres ases son Ronaldo, Raúl y Morientes.

Desde muy pequeño, Michael Owen despuntó como un jugador espectacular, llamado a marcar una época en Inglaterra. Hijo de Terry Owen, un mediocre delantero que jugó muchos años en el Everton, Owen llegó a los diez años a la escuela de fútbol de Lilleshall, donde marcó un hito al marcar noventa y siete tantos en una sola temporada, superando los setenta y dos de toda una leyenda como Ian Rush (uno de sus ídolos). A los catorce años, el Liverpool se fija en él y le incorpora a sus categorías inferiores, donde su estrella sigue brillando con fuerza. Con el conjunto Juvenil del Liverpool se proclama campeón de Copa, logrando tres dianas en la final ante el Manchester. Ese encuentro fue el espaldarazo definitivo del ‘wonder boy’ para firmar, el día de su 17º cumpleaños un gran contrato por el primer equipo del Liverpool.

El debut con el primer equipo ‘red’ le llega en el año 97, marcando un gran gol ante el Wimbledon. Sólo un año después, se convierte en el máximo artillero de la Premier League. Su buen rendimiento con los de Anfield y el hecho de haber marcado cuatro goles en un encuentro de la selección inglesa sub-18 ante Irlanda del Norte, le abren las puertas de la selección absoluta de la mano de Glenn Hoddle. En febrero del 98, Owen se convierte en el jugador más joven de la historia hasta la fecha en jugar con la zamarra de los tres leones, y en mayo ya logra su primer tanto ante Chile. Pero la fama internacional le llegaría en el Mundial del 98 donde su talento y su velocidad asombraron al mundo.

Las lesiones comienzan a cruzarse en el camino de Owen en 2000, cuando ya está plenamente consagrado como estrella. Aquel año, una dolencia muscular hace que el punta apenas juegue la mitad de los partidos de su equipo. Un año después, Owen regresa para ganar cinco títulos con el Liverpool y lograr el balón de oro. Ya era la referencia de un histórico, al que había devuelto un poco de su lustre perdido. Un año después, acaba subcampeón de la Premier, pero a partir de esa campaña, su equipo deja de luchar en la parte alta de la clasificación y la progresión de Owen parece estancarse. El ‘chico de oro’ necesita nuevos retos, y el pasado verano se decide cambiar el rojo de toda su vida para ponerse la camiseta blanca del Real Madrid.

La aparición de Michael Owen en Inglaterra a mediados de los años noventa fue un verdadero soplo de aire fresco para un fútbol muy necesitado de buenos delanteros nacionales. El velocísimo atacante rompió todas las marcas al anotar gran cantidad de goles a pesar de ser todavía un adolescente y se consagró con la selección absoluta antes incluso de cumplir los veinte. Pero otro fenómeno ha desbancado en los últimos tiempos al ‘golden boy’; Wayne Rooney. El delantero del Everton le ‘robó’ el récord de un debut más joven con la selección, y le dejó en un segundo plano en la pasada Eurocopa de Portugal, aunque sigue habiendo importantes diferencias entre ambos. Por ejemplo, Owen se consagró en su club de siempre, donde fue indiscutible, mientras que Rooney nunca ha jugado asiduamente en Goodison Park y ha aprovechado su tirón mediático para marcharse al Manchester, donde se supone que las cosas serán más fáciles para él.

(Publicado en el número 6 de FUTBOLISTA)

 

Ronaldinho: En busca de la corona

December 4, 2008 by julio  
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Aspira al título oficioso de mejor futbolista del mundo, a hacerse con la corona que en su día portaron con orgullo sus compatriotas Pelé, Zico, Romario o Ronaldo. Y su modo de conseguirlo es causando un seísmo futbolístico cada vez que pisa el césped. Con Ronaldinho en el terreno de juego, lo imposible se hace habitual.

Cuando un genio como Romario dijo que Ronaldinho era el “último de los románticos” no se equivocaba. La raza de futbolistas brasileños que incendiaban un encuentro con un par de jugadas está en claro peligro de extinción, y el crack del Barcelona es uno de sus pocos representantes que todavía se muestran orgullosos por los grandes coliseos del mundo. Ronaldinho es el último ‘10’ a la antigua usanza, capaz de moverse por todo el campo para exigir el cuero, sin miedo a encararse en solitario a cuantos rivales salgan a su paso y con ese dominio hipnótico del esférico que distingue del resto de jugadores a aquellos reservados a que su nombre se grabe en la páginas doradas de la historia del fútbol. Con él como paladín del nuevo Barcelona, los aficionados culés le han eliminado las fronteras de sus sueños y vuelven a creer en una escuadra que les ha proporcionado un lustro de desengaños. ‘O Rey’ Ronaldinho inicia su segundo acto en España con un solo reto: ganar.

Desde pequeño, Ronaldo de Assis encaminó sus pasos hacia el fútbol, ya que su padre y su hermano mayor Roberto ya fueron futbolistas, y le inculcaron muy pronto el amor por la pelota. Ronaldinho ingresó muy pronto en las categorías inferiores del Gremio de Porto Alegre, donde no tardó en destacar. No en vano su propio padre le solía decir “tú serás el mejor”. Con sólo 17 años, llegó su oportunidad en el primer equipo del Gremio, teniendo pocas oportunidades en su primera temporada. Fue entonces cuando su hermano Roberto se retiró para dedicarse a ser su representante. La fama le llegaría en el Mundial sub-17 que ganó Brasil, proclamándose además ‘Dinho’ máximo goleador y mejor jugador del torneo. Cuando regresó a casa ya había muchos equipos europeos interesados en su contratación, aunque el genial media punta todavía pasaría un par de temporadas jugando en su país.

La Copa América de 1999 consagró a Ronaldinho a nivel internacional como una estrella. En el verano de 2001 el París Sant Germain logra incorporar a su equipo al genio brasileño. Con los parisinos, Ronaldinho confirmó que se trataba de un jugador distinto, espectacular, pero nunca llegó a alcanzar la plenitud de su fútbol y parecía que su ascendente trayectoria estaba viviendo un momento de descanso. Además, los roces con el técnico Luis Fernández cada vez eran más frecuentes. Ronaldinho encontró su bálsamo particular en la selección brasileña que iba a disputar el Mundial. El ‘10’ de la canarinha fue básico en el triunfo de su equipo y abandonó el status de promesa para alcanzar el de crack consagrado.

En el verano de 2003 Ronaldinho quiere abandonar el PSG cueste lo que cueste. Muchos equipos llamaban a su puerta; el Manchester, el Real Madrid si hubiera esperado un año y el Barcelona, el club por el que finalmente se decidió. El media punta fue recibido como un héroe en la ciudad condal y no tardó demasiado en demostrar que los azulgrana no se habían equivocado con él. Su primera temporada en España fue espectacular, desplegó todos sus recursos y destapó su faceta más goleadora para acabar con catorce tantos como el pichichi del Barça.

A parte de los que marcó en su primera temporada en el Barça, entre los que destacan el espectacular tanto ante el Sevilla o el libre directo a la Real Sociedad, hay goles que Ronaldinho recordará eternamente. El primero fue en la Copa América de 1999 ante Venezuela. El malabarista de Porto Alegre le hizo un sombrero al defensor, controló con la espuela y marcó. La imagen dio la vuelta al mundo y algunos críticos le compararon con Pelé. Otro tanto que nunca se borrará de su memoria fue el que marcó ante Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de Corea y Japón. Ronaldinho lanzó una falta lejana y sin aparente peligro directamente a la portería de Seaman. El meta inglés, que no se esperaba esta picardía vio como el esférico se colaba por su escuadra.

 (Publicado en el número 5 de FUTBOLISTA)

Beckham: Año 2

December 4, 2008 by julio  
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Su primera campaña en el Madrid fue un claroscuro; comenzó reluciente, se fue nublando, y concluyó como una bombilla apagada. Aún así, el ‘futbolista-obrero’ con más glamour de todo el mundo del balón sigue conservando todos los valores ingleses clásicos que le llevaron al Bernabéu. Este año, toca consagrarse en España. 

Cuando un aficionado observa detenidamente el juego de David Beckham se encuentra ante una extraña mezcla. Por un lado, el centrocampista inglés posee una de las piernas derechas más finas y brillantes del planeta, pero por otro, es un trabajador a destajo que se deja hasta el último aliento sobre el tapete verde. En esta dualidad reside su genialidad, es una estrella mediática lejos del estadio y un jornalero que suda como el que más en el césped. Tras asombrar a medio mundo por su adaptación en tiempo record a un equipo de la talla del Real Madrid y a una posición en la que no solía jugar, el británico comenzó a estancarse en el ecuador de su primer año en España para concluir una temporada decepcionante, sin ningún título importante que sumar a las vitrinas del club blanco, y con mucha gente cuestionando su condición de ‘galáctico’. Ahora, Beckham tiene más ganas que nunca de mostrarle a un Bernabéu que se ganó desde el primer día, todo el fútbol que lleva dentro.

Desde niño, David Beckham solo tenía un objetivo en la vida; convertirse en futbolista del Manchester United. Con once años ingresó en la escuela de los ‘diablos rojos’, donde iría quemando etapas y creciendo como futbolista. Ferguson, que se hacía cargo de todos los jugadores que llegaban ya fuera para el primer equipo o para el último conjunto de la escuela, dijo que no solían contratar a niños de Londres porque siempre querían volver a su ciudad, pero el caso de Beckham era distinto por su amor declarado a los colores del Manchester. Con 16 años llegó al equipo juvenil, donde logró la copa con compañeros como Giggs, Scholes o su inseparable Gary Neville. Tres años tardaría en debutar con el primer equipo del Manchester, sustituyendo a Andryi Kanchelskis, aunque el año posterior lo pasara en el filial.

Su consagración en el primer equipo no tardaría en llegar. En 1994 debuta en la Champions marcando ante el Galatasaray, y un año después llega a la titularidad, tras una cesión en el Preston North End de Tercera para que se endureciera. Dos grandes jugadores como Eric Cantoná y Roy Keane se hicieron cargo de un joven rubio que apuntaba muchas maneras. Además, en el Manchester se codeaba con sus amigos de las categorías inferiores a los que Ferguson había dado la alternativa (conocidos como los ‘Fergie babes’). En la temporada 96/97, Beckham alcanzaba la titularidad en el Manchester y la internacionalidad con Inglaterra. Además, ganaba títulos tanto individuales como colectivos con asiduidad.

La expulsión en Francia 98 por agredir a Simeone convirtió a Beckham en poco menos que un proscrito en su país. Pero lejos de hundirse, el mediocampista británico resurgió con fuerza en 1999, cuando conquistó el triplete con su equipo, incluyendo la histórica Champions que el Manchester logró in extremis ante el Bayern Munich con Beckham como jugador más destacado. Además, un espectacular lanzamiento de falta de ‘Becks’ ante Grecia en 2002, clasificó a su selección para el Mundial, haciendo que toda Inglaterra recuperara a su ídolo y capitán.

La fama del mediocampista del Real Madrid le ha convertido en un inmejorable reclamo para las grandes multinacionales, que no dudan en pagarle grandes cantidades de dinero para asociar sus productos con la imagen del ‘Spice boy’. No en vano, el futbolista inglés posee contratos publicitarios con empresas como Adidas, Vodafone, BP, Pepsi, Marks & Spencer, Rage software, Gillette y las japonesas TBC Cosmetics y Meiji Seika. Beckham ingresa mucho más dinero cada año por sus campañas publicitarias que por jugar al fútbol. David es mucho más que un futbolista, hoy en día es un fenómeno sociológico.

(Publicado en el número 4 de FUTBOLISTA)

 

Totti: el ‘príncipe’ ha llegado

December 4, 2008 by julio  
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Porta con orgullo el testigo de la saga de grandes ‘10’ italianos (Zola, Baggio, Mazzola, Rivera…). Sobre la alfombra verde es corazón, alma y cerebro de su equipo, el gran generador de un fútbol bello y poético, muy lejos del estilo austero que impera en la patria del calcio y del ‘catenaccio’.

El fútbol de Totti es resplandeciente, tiene la capacidad de encender una contienda gris con un leve fogonazo de su destreza. La Roma y el Calcio ya no suponen un aliciente para el ‘Coliseo’ (así le definió Capello) giallorosso, que busca nuevos retos en el Santiago Bernabéu, el estadio con más talento por metro cuadrado del planeta. Rodeado de los Zidane, Figo, Raúl o Ronaldo, Totti se encuentra entre los suyos, integrado en ese pequeño reducto de genios del balón, de hombres destinados a levantar estadios. Con esos cómplices en el césped, su juego puede alcanzar una dimensión superior, en la que su liderazgo y brillantez rayen el virtuosismo. El ‘príncipe’ romano reclama siempre, como todos los grandes, la propiedad del balón para mimarlo, manejarlo, acariciarlo, crear y mandar. Conduciendo el cuero con maestría, siempre hacia delante y con la cabeza alta, el aficionado tiene licencia para soñar.

Con sólo cinco años, Totti ya empezó a jugar al fútbol en las filas del Fortitudo, un equipo de su barrio, poco después recaló en el Smit Trastevere y más tarde en el Lodigiani, tercer conjunto de Roma. En las tres campañas que jugó allí, el media punta comienza a despuntar como una promesa. A la edad de doce años ficha por la Roma y consigue la Copa y la Liga en su categoría. En las categorías inferiores del conjunto ‘giallorosso’ Totti se va haciendo un nombre a nivel nacional, y en poco tiempo es considerado como la perla futbolística más importante del país. Con apenas 17 años llega su debut con el primer equipo, en un encuentro ante el Brescia que concluyó con victoria de la Roma por 2 tantos a cero. En sus dos primeras campañas en la primera plantilla apenas juega, pero al año siguiente se convierte en un asiduo en las alineaciones y comienza a demostrar que puede llegar a ser una estrella.

Tras ser uno de los héroes que le dieron a Italia el Campeonato de Europa sub 21 en 1996, Totti logra cierto renombre en el Calcio. Ya es titular indiscutible en su equipo tanto en el Scudetto como en las competiciones europeas. Su debut con Italia llegaría en 1998, cuando los ‘azurri’ buscaban nuevos talentos tras el fracaso del Mundial de Francia. La Eurocopa de 2000 es su primera gran oportunidad de mostrar sus cualidades a nivel internacional. De la mano de Dino Zoff rayó a un alto nivel, jugando la mayoría de los partidos y marcando dos tantos, uno de ellos en la semifinal. Italia se tuvo que conformar con la segunda plaza del torneo tras caer ante Francia en la final, pero Totti ya era uno de los jugadores más afamados del mundo. La temporada 2001/02 consagra al ‘10’ de la Roma en la élite del calcio. De la mano de Fabio Capello, el conjunto ‘giallorosso’ logra el Scudetto, con Totti y Batistuta como jugadores más destacados. La temporada siguiente, los romanos intentan hasta el último momento revalidar el título, pero finalmente sucumben ante el Milán.

En 2002, el ‘príncipe’ se convierte en una de las piezas claves de su selección en el Mundial de Corea y Japón 2002, aunque Italia fue eliminada por la anfitriona Corea tras un polémico arbitraje. El media punta romano es el futbolista más aclamado por los ‘tifossi’ de la Roma y el gran referente ofensivo del combinado transalpino. Candidato al Balón de Oro 2001 y 2002, la liga italiana se le está quedando pequeña, ya que su equipo atraviesa una grave crisis económica que no le permite codearse con los grandes.

Como la mayoría de los ‘cracks’ del mundo del fútbol, Francesco Totti es un gran reclamo publicitario. De hecho, la estrella transalpina ya conoce a muchos de sus nuevos compañeros de vestuario por haber compartido protagonismo en ‘spots’ publicitarios. Por ejemplo, en el de Pepsi, donde coincidió con Roberto Carlos, Raúl o Beckham, o el de Nike, en el que también aparecían Figo, Ronaldo y Roberto Carlos. El Madrid volverá a hacer caja con la imagen de sus ‘galácticos’.

 (Publicado en el número 3 de FUTBOLISTA)

 

Henry: el pura sangre del Arsenal

December 4, 2008 by julio  
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Combinación perfecta de la potencia de un velocista y la clase del mejor bailarín, Thierry Henry es hoy uno de los tres mejores delanteros del mundo. El genio del Arsenal es, sobre el terreno de juego un arma letal; cada vez que toca el balón, el peligro se respira en el ambiente.

Henry es el futbolista total; sobre el terreno de juego lo hace todo y siempre bien. Es un Pelé con más carácter y sacrificio o un Di Stéfano con mejores condiciones físicas. Cada una de sus intervenciones acelera el pulso del encuentro hasta llevarlo cerca del infarto. Posee un prodigio físico, una zancada descomunal que explota al máximo y una tremenda velocidad que no le hace perder ni un ápice de plasticidad. Cuando arranca es muy difícil de parar; en carrera, simplemente humilla a sus rivales, se divierte con ellos sabiendo que la fuerza de sus piernas le hacen inalcanzable. Highbury primero, la Premier League después, y el resto del ‘planeta fútbol’ por último, se han ido rindiendo sucesivamente a la calidad de este auténtico pura sangre. Actualmente, comparte con Ronaldo y Van Nistelrooy el trono de mejor punta del mundo, aunque su espectacular año hace que pueda mirar a ambos un escalón por encima.

Thierry Henry comenzó a jugar al fútbol en el deprimido barrio parisino de Les Ulis, donde creció. Pronto destacó en los campeonatos colegiales, lo que hizo que firmara con trece años por el Versalles, cuando ya era seguido por el Mónaco. Un año después, desembarcaba en el Principado donde, de la mano de Arsene Wenger siguió progresando hasta ser nombrado mejor jugador joven de Francia en 1996. ‘Tití’ se convierte en un habitual de las convocatorias de la selección francesa, y es partícipe del Campeonato del Mundo logrado en 1998. Poco después ficharía por la Juventus, en su etapa más oscura como futbolista. Los pétreos sistemas del Calcio no son buenos para la imaginación y la pegada del punta galo, y sus seis meses en Italia son para olvidar.

En el verano del 99, Wenger insta al Arsenal a pagar 15 millones de euros para hacerse con los servicios de Henry, que sustituiría a Anelka, recién fichado por el Real Madrid. Con los ‘gunners’, varios compatriotas en el equipo (Vieira, Petit, Grimandi…) y su mentor en el banquillo, Henry sigue creciendo como futbolista, aprendiendo al lado de delanteros como Bergkamp o Kanú. En el club londinense, el punta francés cumple con todo lo que apuntaba durante los años precedentes, y se acaba convirtiendo con uno de los mejores jugadores sobre la faz de la tierra. Ahora, a pesar de los numerosos rumores sobre su marcha, ‘Tití’ quiere ser agradecido y continuar en el club que le acogió como a un héroe tras su desastrosa aventura italiana.

(Publicado en el número 2 de FUTBOLISTA)

 

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